Nos enteramos por Barrapunto que “Un juez británico ha dado parcialmente la razón a un padre que había acusado al Gobierno británico de “lavar el cerebro” a los niños y, en su opinión, hacer propaganda en los colegios mediante el envío masivo de “packs” sobre el cambio climático con la oscarizada película de Al Gore (Una verdad incómoda)”.
Hombre, tanto como “lavar el cerebro” no creo que sea, pero sí estoy de acuerdo con este padre en que la película es profundamente NO científica, está completamente sesgada, amaña datos y Al Gore se pasa media película llorando porque le robaron las elecciones. Los que me conocen saben que soy un profundo detractor de los alarmismos, y más cuando se hacen hollywoodienses. Me he cansado de escribir sobre el cambio climático en otros sitios, y diré siempre lo mismo desde el conocimiento que poseo como científico: por mucho que algunos se empeñen los modelos que predicen el clima son simplemente eso, modelos. El cambio climático es un hecho, pero que sea antropogénico es una hipótesis, NO una teoría demostrada. Lo cual no quiere decir que no tengamos que hacer nada al respecto por si acaso. Pero que no nos vengan con cuentos apocalípticos según las previsiones hechas por modelos cuyos resultados no se cree ningún cienítifico serio, ni siquiera los que hicieron los propios modelos.
Otra cosa es que se trate de vender periódicos (o películas), entonces la cosa cambia. Pero que no digan que hacen Ciencia, que no nos insulten a los que la hacemos todos los días.