Es dificil de explicar lo que evoca este libro a medida que lo vas leyendo, te falta el aire, hueles la ceniza, te imaginas la carretera, aun sabiendo que la carretera que imaginas no es ni de lejos la mitad de desoladora y jodidamente dura que la que describe el autor. Intentas ponerte en situacion, pero … ¿que situacion?, no sabes nada más que lo que vas leyendo, pequeños retazos de un mundo colorido en un tiempo pasado en contraste con la oscura y gris carretera, la dura axfisiante realidad, que en dosis insuficientes, al igual que las provisiones de los protagonistas, se van desvelando.
El libro, no tiene capitulos y se estructura a modo de “momentos” (no sabía como espresarlo
, espero que lo entiendan cuando empiezen a leerlo), y flashbacks, y se lee en 3 hrs … poco mas que un viaje Santander – Asturias.
A modo de resumen, no quiero destripar el libro asi que diré lo basico.
“Un padre y su hijo viajan por “la carretera” camino al sur, a un clima mas calido, a traves de un paraje desolador por lo que parece haber sido un holocausto nuclear.”
La unica pega que le pongo al libro es el final.
Un saludo, Theeleb.
